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lunes, 23 de julio de 2012

FELICES FIESTAS PATRIAS


FELIZ 28 DE JULIO, FELICES FIESTAS PATRIAS

La Institución Educativa “DIVINO MAESTRO”, rinde un justo homenaje a todos nuestros héroes, quienes lucharon por la Independencia de nuestra patria.
El 28 de Julio, el Perú celebra un año más de independencia. Fue en aquel lejano 1821 que el gran libertador Don José de San Martin declaró al Perú como nación libre e independiente.
Ahora, después de 191 años, el Perú se encuentra en una de las mejores etapas de su historia. Sus magníficos monumentos arqueológicos, su exquisita y variada gastronomía y la diversidad de su geografía hace del Perú uno de los países más hermosos en América y el mundo. Con motivo de esta gran fecha, los peruanos celebraremos las fiestas patrias con mucho fervor y patriotismo:
 “Felices fiestas patrias a todos los peruanos y a todos aquellos que sienten verdadero amor por el Perú”.


miércoles, 18 de julio de 2012

DÍA DEL MAESTRO


El 06 de julio, Día del maestro, es una de las fechas más significativas del calendario cívico escolar, pues se rinde merecido homenaje al maestro peruano, verdadero forjador de niños y jóvenes que pronto serán el futuro del país.
Se escogió el 06 de julio debido a que don José de San Martín fundó la primera escuela normal de varones en 1822.

Nuestras felicitaciones en su día a los maestros que realizan una sacrificada y noble labor en favor de sus alumnos y sobre todo a los maestros de la Institución Educativa “DIVINO MAESTRO” quienes apuestan cada día por mejorar la calidad educativa.





 En este día tan especial, un poema en su honor:

Maestro no es aquel que sabe mucho
es quien te estimula siempre a estudiar,
te ayuda en la educación a valorar
para poder razonar y pensar.

Maestro es aquel que puede estimular,
te aconseja siempre a que medites,
a sus alumnos sabe siempre guiar
para que el camino ellos no desvíen.

Es maestro quien te da la confianza,

aquel que el saber puede trasmitir,
te brinda enseña con la esperanza
de a un mejor futuro contribuir.

Reforzando día a día la enseñanza

derrotan con paciencia la ignorancia,
formando hombres para que en el futuro
puedan enfrentar al mundo con confianza.

Tienen de enseñar la capacidad

motor para evolucionar y progresar,
para el desarrollo de la humanidad,
y para que el mundo pueda mejorar.

Para incentivar la buena educación

se necesitan maestros preparados,
educar es más que una vocación
en la vida hay que saber valorarlos.

Educación, derecho de los hombres,

el conocimiento es una prioridad,
pues la ausencia de ello afectará
a la persona y a la sociedad.

Maestro trasmite conocimiento

dejando a un lado la mediocridad,
pon los valores en primer lugar
y forma personas con capacidad.

CAMPAÑA MISIONERA 2012

Y llegó la gran campaña de solidaridad con nuestros hermanos de África, en la cual toda la comunidad educativa ha colaborado con mucho cariño y entusiasmo.


Se celebra también el cumpleaños del padre fundador , FRANCISCO BLANCO NÁJERA, a quien le debemos toda esta gran obra, junto a madre Soledad de la Cruz.
Las madres de familia cocinan para ofrecer los deliciosos platos a la gente que asiste a pasar un domingo agradable y de colaboración con la campaña misionera.
Además se vende los diversos objetos, donaciones de mucha gente.


lunes, 9 de julio de 2012

TODOS TENEMOS SED DE AMOR



En los ojos de todo ser humano, existe un deseo insaciable. En las pupilas de todos los hombres de toda raza, en la mirada de los niños y de los ancianos, de las madres y de la mujer que ama, del policía, del empleado, del aventurero, del asesino, del revolucionario, del dictador y del santo, en todos existe la misma chispa de deseo insaciable, el mismo fuego secreto, el mismo abismo insondable, la misma respiración infinita de felicidad, de gozo de posesión interminable.
En todos los ojos humanos existe un pozo profundo que es el de la samaritana. Toda mujer es una mujer junto al pozo. El pozo es profundo. Y al brocal del pozo, está sentado Jesús. “La mujer le dijo: –Señor, no tienes con qué sacar agua y el pozo es hondo… Jesús le contestó: el que beba agua de ésta volverá a tener sed, el que beba del agua que yo voy a dar nunca más volverá tener sed: porque esta agua se le convertirá dentro en un manantial que salta dando una vida sin término”.
Jesús no hablaba de la misma agua de que hablaba la Samaritana. Por un buen rato reinó la confusión: “Señor, dame agua de esa; así no tendré que venir aquí a sacarla”, respondió la Samaritana. Pero Jesús había hablado “de un agua que salta dando vida eterna”. ¡Cuánto tiempo le costó comprender!.
Ella hablaba de un agua temporal, de bienes visibles y palpables. Pero Él hablaba de un agua eterna, de bienes invisibles, más reales que mundo visible. Ella hablaba del corazón de los hombres que con sus encantos conquistó varias veces. Pero Jesús hablaba del Corazón de Dios que nos ama con amor infinito y que da al hombre la capacidad para amar con infinito amor.
Ella le hablaba de lo absurdo de la vida, de las desilusiones, de los fracasos, de las guerras, de las injusticias, etc. Pero Él le hablaba de la esperanza en Dios, que hace que todo coopere al bien  de quienes quieren amarlo.
¡Cuánto se me parece esta Samaritana! Yo tampoco entiendo nada cuando Jesús me habla al corazón, en la Palabra, en la Eucaristía o en los acontecimientos. Me invita a horizontes nuevos, pero estoy tan aferrado a mi miopía. Me siento perfectamente en mi estrecho mundo. Me invita a la Verdad; y yo me fabrico mi pequeña “verdad” con medida.
Jesús quiere que confíe en Él; yo cifro mi confianza en mí mismo, en mis proyectos, en mi situación social. . . en los poderes de este mundo, en los influyentes, etc. Jesús da su vida por mí y yo me quejo de mi soledad. . . Dios vive en mí. . . ¿podré encontrarme sólo?. Él me dice “sígueme”, y yo trato de hacerlo entrar en mis proyectos. . . Jesús abre mi corazón a las necesidades de mis hermanos, pero yo me mantengo aferrado a los insignificantes problemas de mi “ego”.
Incluso tras mi conversión, Jesús y yo, no nos encontramos siempre. No siempre hablamos de la misma agua, de la misma sed. ¡Qué lástima! ¡Cuánto más refrescante sería ‘el agua que Él brinda’ en lugar de mis agua turbias y deterioradas.
Con la Palabra de Jesús, quizá algún día aprenda a decir como la Samaritana: “Señor, dame de esa agua”, para qué no vuelva a tener sed; tú lo sabes, ese “manantial que salta dando una vida eterna”. Haz, Señor, que esa agua corra a través de mi ser para hacer revivir a las gentes que me rodean y se sienten tristes, desesperadas o desilusionadas.
Pocas cosas hacen falta para transformar una vida:
el amor en el corazón y una sonrisa en los labios.